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    Regulación de la gestión de los residuos Imprimir E-Mail

    demolicion.jpgReal Decreto por el que regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición, con el fin de evitar la contaminación de suelos y acuíferos.

    El Consejo de Ministros aprobó el pasado 1 de febrero un Real Decreto por el que regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición, con el fin de evitar la contaminación de suelos y acuíferos en vertederos incontrolados, el deterioro paisajístico y la eliminación de estos residuos sin aprovechar antes sus recursos valorizables.

    Según el Gobierno, el problema ambiental no consiste solo en la cantidad de residuos de construcción y demolición que se generan, sino en el volumen que se desecha y no se recicla, el 90 por ciento. El Ejecutivo asegura que las previsiones del Plan Nacional de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición, aprobado en 2001, se han visto superadas por la fuerte actividad de la construcción registrada en España.

    El objetivo de este Real Decreto, cuyo texto ha sido debatido en dos reuniones de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, ha sido buscar el mayor consenso entre el sector de la construcción, las Comunidades Autónomas y ayuntamientos, afirma el Gobierno. El ámbito del Real Decreto abarca la construcción, rehabilitación, reparación, reforma o demolición y prohíbe el depósito de los residuos sin tratamiento previo. A partir de ahora, el productor titular de la licencia de obra estará obligado a elaborar un estudio de gestión de estos residuos, que deberá incluir, entre otras cosas, una estimación de las cantidades que se van a generar y el destino que tendrán.

    También se fijan obligaciones al contratista que ejecuta la obra. Así, éste deberá establecer la clasificación de los residuos, elaborar un plan de ejecución y asumir los costes. Esta obligación de separar los residuos en la obra, a partir de ciertos volúmenes de generación, repercutirá en la obtención de beneficios por la venta directa de los materiales separados y ya fue avalada mediante la reforma de la Ley de Residuos de 1998, introducida en la Ley de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera de 2007.

    Según el Gobierno, con este Real Decreto se afianzará la posición empresarial de aquellos materiales para los que ya existe un mercado (metales y maderas principalmente) y, adicionalmente, servirá para incentivar la creación de otros mercados (áridos reciclados). En aquellas obras en las que las Administraciones Públicas intervengan como promotoras se establece que éstas deberán fomentar las medidas para la prevención de residuos de construcción y demolición, así como la utilización de áridos y otros productos procedentes de su valorización.

     
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